No hubo sorpresas en la semana 8 de la RFL, el líder Orcos venció a Celtas.

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No hubo sorpresas en la semana 8 de la RFL, el líder Orcos venció a Celtas 20 – 0, estiró su record a 4-0 y dejó a las claras que está varios escalones arriba que sus rivales de liga.

Ni a un desprevenido lo tomaría por sorpresa una victoria del último campeón, es que cada vez se muestra mejor en el emparrillado, con una columna vertebral de tal jerarquía que puede rotar en cualquier momento del partido y repartir el esfuerzo sin sufrir desgaste.

Es que a Orcos le bastó con dos cuartos para blanquear a Celtas, desplegando un juego quizás a veces desprolijo pero por demás efectivo. Los protagonistas no varían mucho fecha tras fecha, Federico Protti fue el encargado de abrir el marcador con una de sus corridas que parecen empezar en una dirección y siempre terminan por otra pero con destino de End Zone.

El mariscal Albano Scorza sigue siendo el termómetro de esta ofensiva y con su brazo puso a su hermano Estefano y a German Nitsch en el End Zone para ampliar y sellar la ventaja. Luego todo dependió del fuerte de Orcos que es su defensiva, es allí donde se ve lo mejor del equipo Negro, por momentos parece imposible poder anotarle y el ejemplo claro esta en que nadie le hizo mas de un TD y blanqueó en mitad de los partidos que disputó.

Es imposible elegir a un solo jugador que se destaque, ya que todos son importantes en el sistema e imponen el juego que la planificación dicte.

La contracara es sin dudas Celtas, un equipo por demás tibio que dista mucho al del año pasado. Una ofensiva que nunca termina de encontrarle la vuelta al partido y no logra afirmarse en el emparrillado. Sólo para destacar algún acierto terrestre de la mano de Luciano Pascual o alguna jugada rota en que el mariscal Marcos Alonso se hace cargo de la bola y busca los huecos necesarios para ganar algunas yardas.

No hace falta ser vidente para saber que si no pasa ninguna catástrofe Orcos por cuarto torneo consecutivo va a estar jugando otro Tazón de la Bandera, la incógnita es: ¿Se le puede ganar?

 

Nota: M. Casielles.

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